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La Coctelera

MALOCA SOCIAL

La red social de Ciencias Sociales

Categoría: Niñez

20 Octubre 2011

Por Jhon Rico Quintero.
Lic. Ciencias Sociales
U. Distrital

Es muy frecuente referirse a Jean Piaget como uno de los pedagogos más influyentes del siglo XX; sin embargo debe aclararse que nunca desempeñó tal oficio, ni pretendió serlo. Aunque también se le consideran un importante psicólogo, él, sin embargo, tampoco se caracteriza como un psicólogo, sino se reconoce como un epistemólogo, alguien dedicado al estudio de la formación de los conocimientos científicos.

Su tesis se centra en "indagar como se producían nuevos conocimientos y, al mismo tiempo, explicar el desarrollo de la inteligencia humana"(1) , razón por la cual su labor ha tenido gran incidencia en la tarea de educativa, en tanto, lo que se pretende en la escuela es contribuir al desarrollo de los individuos (Socializar, acceder a conocimientos, valores, desarrollar su inteligencia, y convertirse en adultos autónomo). De tales asuntos es que se ocupó Piaget en sus investigaciones sin declararse necesariamente un pedagogo.

Piaget ofrece una óptica del ser humano como un organismo que "al actuar sobre el medio y modificarlo, se modifica también a sí mismo"(2) . Considera que el desarrollo de la inteligencia y los formación de los conocimientos -dos proceso indisociables-, un producto que inicia en la actividad biológica del ser humano y en su capacidad de adaptación al medio; formulándose de esta manera una ecuación para el desarrollo cognitivo humano (Naturaleza + medio= inteligencia/conocimiento), en "tanto el conocimiento se origina en la acción transformadora de la realidad, ya sea material o mentalmente"(3).

El desarrollo epistémico de Jean Piaget se resumen en la formulación del constructivismo, una teoría donde se busca dar cuenta que el conocimiento no es una copia de la realidad, como lo sostiene el empirismo, ni es el producto de un despliegue de capacidades que ya posee el organismo, como sostendría el innatismo. Por el contrario, "es el resultado de la interacción entre la dotación inicial con la que nacen los seres humanos y su actividad transformadora del entorno"(4) .

El conocimiento entendido como un proceso adaptativo, se produce como respuesta a una necesidad: el sujeto en constantes acciones se halla buscando explicando para lo que su sucede y se encuentra una resistencia para realizar sus acciones. Para enfrentar las dificultades necesita modificar constantemente sus conocimientos precedentes, pues de lo contrario no resolverá las dificultades. Por eso se ve obligado a actualizar y/o reforzar sus conocimientos. Por lo anterior se puede resumir el conocimiento en un acto de creación, y no de repetición.

En el acto de conocer, el sujeto desarrolla un papel sustancial, puesto que el conocimiento no puede ser implantado únicamente desde afuera (el ambiente, la sociedad, la cultura), sino que debe ser construido o reconstruido por el raciocinio individual; por tanto el proceso de formación del conocimiento tiene lugar en el interior del sujeto, y es ahí donde se debe estudiar. Estos planteamiento reformulan las perspectivas tradicionales de la enseñanza, puesto que obliga a los docente a reformular su labor, en tanto, lo que se hace convencionalmente no es enseñar, sino generar un ambiente para que el estudiante aprenda; e igualmente, -la propuesta de Piaget-, induce a concebir el saber cómo las "transformaciones que el sujeto realiza sobre su medio, siendo esto la fuente del conocimiento, dando lugar a la creación de instrumentos intelectuales y a sus representaciones de la realidad"(5).

Jean Piaget asume la inteligencia no como un estado, sino como un proceso; un proceso en el cual se desarrollan habilidades de adaptación y el sujeto los ajusta permanentemente, los estadios del desarrollo de la inteligencia que describe son: sensorio-motor; preoperatoria; operaciones concretas; y estadio de la operaciones formales. No obstante debe aclararse que si bien pueden existir unas edades para tal desarrollo, no necesariamente obedece a alguna referencia en años específicamente, sino a los procesos por los que atraviese el sujeto.

Los cambios en los estadios y la necesidad de hallar solución a necesidades generan en el sujeto unos conflicto cognitivos, en este punto es fundamental refundar el papel de la escuela, pues se ha considerado que la función de ésta estriba en dar solución a esos conflictos actuando erráticamente puesto que, la labor en el escenario escolar o en el acto educativo consiste en despertar permanente los conflicto cognitivos (generar conciencia del aprendizaje)

Modelo en el Aula a partir de los aportes de JEAN PIAGET:

La obra de Jean Piaget permitió replantear los procesos de enseñanza y aprendizaje, a partir de lo mencionado anteriormente y resaltando las características más relevantes de sus estudios se pueden sugerir los siguientes aspectos para intervenir en el trabajo escolar:

  • Autonomía en el niño: permite el avance en el conocimiento y en la moral
  • Trabajo en grupo: superación del egocentrismo (sin relaciones de subordinación)
  • Centro de actividades pedagógicas debe ser el niño: elaboración del propio juicio
  • Los niños manejan preconceptos: desmonte de la verticalidad en el acto educativo
  • Valorar el error: no debe asumirse como una falla sino como un acto constructivo en el aprendizaje
  • Conflictos cognitivos motor del desarrollo y el aprendizaje: permiten replantear problemas, construir nuevas hipótesis, buscar y contrastar datos, reformular ideas, cambiar modos de explicar fenómenos, entre otros.
  • Conflictos desencadenan proceso constructivo: hay que propiciar tales conflictos

A partir de esos criterios el proceso de enseñanza-aprendizaje se reformula en tanto el papel del maestro se convierte en un facilitador que ayuda a los niños a descubrir los conocimientos; el maestro plantea situaciones problemáticas para suscitar actividades en el niño; las preguntas no emergen de los intereses del maestro sino de las necesidades del estudiante.

En síntesis la concepción de la educación a partir de los planteamientos de Jean Piaget "entraña el trabajo en grupo, la contratación de ideas, la coordinación de puntos de vista, la superación de herramientas intelectuales incompletas e insuficientes y la elaboración de otras nuevas que permitan asimilar la complejidad de los contenidos"(6) . Una vez se garanticen estos aspecto en el acto educativos se puede hablar de la formación de un sujeto "activo, critico, moral e intelectualmente autónomo y que coopera con los otros"(7).

NOTAS:

1° DELVAL, Juan. "El conocimiento, un proceso de creación". En: Cuadernos de Pedagogía. Especial 25 años. Pág. 108.
2° Ibíd. Pág. 108
3° Ibíd. Pág. 108
4° Ibíd. Pág. 109
5° Ibíd. Pág. 110
6° KOHEN Raquel. "Autonomía para experimentar". En: Cuadernos de Pedagogía. Especial 25 años. Pág. 114.
7° Ibíd. Pág. 115

2 Julio 2011

Por Nuria Barbosa León
Periodista
Radio Progreso
Radio Habana Cuba

En Cuba el despertar del día en niños y jóvenes transcurre entre el alistarse para asistir a la escuela y la prisa por llegar temprano, todo se convierte en un hervidero de uniformes rojos y mostazas que indican el camino hacia la primaria o la secundaria.

La normalidad para los padres cubanos es ver partir a los niños que acuden solos a sus centros docentes, caminando incluso, largos tramos donde no ocurre un secuestro, y ni siquiera un accidente. Los niños son cuidados por todos y les llaman las pupilas de la Revolución.

¡Qué diferencia con otras partes del mundo! Según datos publicados en Internet por "El Perfil", en Argentina el 80 por ciento de las madres cree que sus hijos están siendo privados de su niñez: lo chicos de hoy juegan menos al aire libre, más con la computadora, y es muy difícil que sus padres los manden solos a la escuela.

Pero datos de la Organización Mundial de la Salud revelados en un estudio estiman que, en el mundo, cerca de 150 millones de niñas y 73 millones de niños sufrieron algún tipo de violencia sexual. Se calcula que, anualmente, un millón de niñas y niños son inducidos al mercado sexual.

En Cuba, una vez concluida la faena escolar, a partir de las cinco de la tarde, la televisión muestra en todos sus canales una programación exclusiva para menores, donde se enfatiza en los valores de la solidaridad, el amor, la amistad, las buenas relaciones humanas y los buenos modales.

Pero el juego es lo que más llama la atención a los infantes y muchos practican el béisbol o el fútbol en áreas deportivas o parques, pero en grandes urbes es común ver en las calles los juegos clásicos como el pon, las bolas, el trompo, la suiza, los escondidos, la chivichana, el burrito 21 y otros más.

Para nadie es un secreto que la educación en Cuba es gratuita, a todos los niveles, incluso para los estudios universitarios, extendidos ahora a los 169 municipios del país, donde ya asisten a distintos tipos de cursos el 67% de todos los jóvenes entre los 18 y 24 años.

En el país existen 13 700 escuelas, atendidas por 175 000 docentes graduados y 32 000 estudiantes de las escuelas pedagógicas, y la matrícula de estudiantes ronda por 3 300 000.

Nadie está excluido del sistema de educación de Cuba, en las montañas y zonas rurales es común ver escuelas con menos de diez niños a las cuales se le garantiza un módulo que comprende desde computadora, equipos audiovisuales, libros de textos, libretas y útiles escolares.

Los maestros laboran en primaria con 20 alumnos por aula y en secundaria con 15. En la conclusión de los grados terminales como: 6to, 9no ó 12, todos los educandos tienen la continuidad garantizada en los niveles superiores ó en escuelas técnicas, politécnicas o universidades.

La escuela garantiza la formación de valores y para ello establece vínculos con la familia y la comunidad a través de charlas educativas y reuniones de padres donde se informa el contenido docente del curso pero a su vez se conversa de temas problemáticos en el entorno.

No vivimos en la Isla de las maravillas, lo alcanzado hasta el momento es el fruto de más de 45 años de Revolución, se insiste mucho en la calidad y eso tiene que ver con la preparación y la vocación del docente, con las normas de cada centro educacional, con la vigilancia de las autoridades pertinentes, y ¿por qué no? Con la preocupación y ocupación de la familia.

Nos falta mucho camino por andar, pero lo que tenemos en Cuba es un logro para exhibir en el mundo entero, y eso, no hay por qué silenciarlo.

Corporación: JOSÉ MARTÍ PÉREZ